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El Pero Palo ardió con plan de boicot pimentón...
Fuente: www.hoydigital.
Pilar Armero/Villanueva de la Vera. Foto: ADICOVER.
Los defensores de los animales piden a través de Internet que no se compre oro rojo verato. Alcaldes y productores de la comarca apoyaron la fiesta asistiendo a Villanueva
Este año no ha habido veterinario inglés. Ni tampoco aluvión de ecologistas en Villanueva de la Vera para comprobar si se maltrata al burro que pasea a Pero Palo. «No hay testigos oculares», dijo el alcalde José Antonio Rodríguez Calzada «y así es imposible opinar sobre la fiesta». El edil invitó a todos aquellos que tengan alguna duda sobre este festejo de carnavales a que se acerquen al año que viene por la bella localidad del norte extremeño.
Aun así, hubo vecinos, tal vez obsesionados por las visitas de defensores de los animales de otras ediciones, que confundieron a periodistas, fotógrafos y simplemente curiosos con integrantes de este sector.
Y es que, al parecer, los detractores de esta fiesta han preferido orquestar su campaña contra ella haciendo uso de la metodología más moderna. De esta manera, Internet se ha convertido en esta ocasión en su arma de batalla. Es en la red donde han colgado su particular cruzada, en la que se pide que no se compre pimentón de La Vera mientras Villanueva continúe sacando al burro el martes de carnaval.
No habrá denuncia
Los villanovenses y el resto de los veratos creen que la campaña no va a conseguir el boicot pretendido. «Es ilógica; no ha habido incidentes, ni testigos y por lo tanto no se puede hablar de lo que no se ve», indicaba Teresa Bartolomé, presidenta del consejo regulador de la denominación de origen del pimentón verato, que ayer asistió a la fiesta en señal de apoyo.
Por su parte, el alcalde villanovense asegura que apenas se han devuelto pedidos en las fábricas de la comarca. «Es más, en estos últimos días de fiesta ha dado la casualidad de que en las tiendas de este pueblo se ha comprado mucho pimentón, oro rojo de La Vera, para regalar en distintos puntos de España». Los grandes productores siguen realizando sus peticiones y solamente alguna tienda de productos ecológicos ha retirado su demanda.
De cualquier manera, la cuestión llevó incluso a celebrar, a mediodía de ayer, un pleno municipal en Villanueva en el que los participantes, incluidos alcaldes y representantes de productores y fabricantes, determinaron no tomar ninguna medida en contra de este intento de boicot, porque sería seguirles el juego. Lo que sí han hecho ha sido colgar carteles y ponerse pegatinas en la solapa en las que se lee "La comarca de la Vera con el Pero Palo y el Pimentón".
El burro se despidió
Y fue en medio de este sutil ambiente de protesta en el que se desarrolló ayer la fiesta del Pero Palo, el ladrón (bandido o soldado, según otras versiones) al que ajusticiaron los villanovenses. El muñeco estuvo deambulando por el pueblo desde las diez de la mañana; poco después le colgaron en la picota de la plaza con su sentencia a la espalda. «Considerando que estoy intranquilo y sin sosiego por un traidor y embustero que ha tiempo puscando voy. Que es Peropalo ¿narices! que trincó siete pollinos, diez yeguas veinte cochinos y cien sacos de maices. Vistos los usos y el fuero aplicables al intruso, que es gente de mal agüero. Fallamos: vuelta a la noria, que este Peropalo muera, un enemigo pa juera y allí pena y aquí gloria».
Al mismo tiempo salió el burro por el pueblo, con un ebrio Pero Palo de carne y hueso sobre sus lomos. Le pasearon por las estrechas calles entre apretones y gritos, pero finalmente el animal llegó sano hasta el remolque que le trasladó a la cuadra en la que pasará el resto del año.
Hasta el carnaval que viene, que no es más misión la que tiene que cumplir este jumento al que el pueblo considera por eso mismo un privilegiado.
La fiesta continuó durante la tarde, cuando volvieron a sacar al ladrón para quemarlo en la plaza del pueblo.
Hombres, mujeres y niños rescataron de los arcones sus mejores galas, los trajes de fiesta de antaño, para crear ambiente en un pueblo en el que corrieron el vino y los dulces.
Fin de fiesta
La intención no era otra que poner el fin de fiesta a unos carnavales que, desde el año pasado son un poco más tranquilos. «Los ecologistas se han cansado de venir», dicen en el pueblo. «Se acercaban, auscultaban al burro y como siempre estaba bien no han vuelto a hacer el viaje».
En su lugar ha habido dos veterinarios, uno de la Junta de Extremadura y otro contratado por el Ayuntamiento que a primera hora de la tarde de ayer certificaron que el pollino estaba en condiciones de seguir descansando hasta el año que viene.
Sí es cierto que parte de su pelaje quedó repartido por la calle, fruto de los apretones y de la mala intención de algunos, a los que descontrola el poco sueño regado con exceso de alcohol.
Seguro que al pollino también le retumbaban los tímpanos, por culpa de las salvas de postas que no dejaron de sonar durante la fiesta. Inconvenientes añadidos, en definitiva, a un festejo popular que para muchos es tradición y para algunos solamente jarana.
Fuente: Adicover, Página oficial de la Comarca de la Vera |