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La ¡Viva!, ¡Viva!, lumbre y fe.
La noche del siete de diciembre, las calles de Aldeanueva de la Vera se llenarán de lumbre, caballos, tradición y personas llegadas de diferentes puntos de España, para tomar parte en la popular cabalgata de La ¡Viva!, ¡Viva!.
FAUSTINO MARTÍN
Como es costumbre habitual desde hace varios siglos, la noche del siete de diciembre, las calles de Aldeanueva de la Vera se llenarán de lumbre, caballos, tradición y personas llegadas de diferentes puntos de España, para tomar parte en la popular cabalgata de La ¡Viva!, ¡Viva!.
A las 20.00 horas del próximo jueves recorrerá las calles del pueblo el capitán acompañado por varias decenas de jinetes, portando el estandarte de la Inmaculada Concepción, mientras las personas apiñadas en las vías públicas y en tomo a las múltiples hogueras dan vivas a la Purísima, mientras entonan canciones alusivas a la fiesta.
Los jinetes van ataviados con trajes blancos y bandas de cintas rojas cruzadas en pecho y espalda, mientras que alrededor del cuerpo lucen una faja.
La oscuridad de la noche es ahuyentada con antorchas encendidas, elaboradas con telas de sábanas viejas retorcidas y cera derretida, lo que hace que al pasar por el casco viejo los acompañantes tengan la impresión de que el reloj ha retrocedido varios siglos atrás.
CAMBIO DE ALUMBRADO
La escena se potencia con la sustitución del alumbrado público por antorchas, colocadas en lugares estratégicos de las diferentes calles que configuran el casco antiguo.
Finalizada la cabalgata la fiesta continúa en las numerosas hogueras que arden en plazas y plazuelas hasta altas horas de la madrugada, para lo cual el Ayuntamiento regala cinco kilos de panceta por cada lumbre y la leña que consume esta.
En la parte musical intervendrán varios grupos fólklóricos de otros tantos pueblos de La Vera y el Valle del Jerteque se encargarán de llenar el aire de viejas canciones.
Fuente: Adicover, Página oficial de la Comarca de la Vera |