|
Los Empalaos. Valverde de la Vera.
Madrugada del Jueves al Viernes Santo. Historia
Consejería de Cultura y Turismo
ECO MARZO 08
Historia:
El paso de los siglos han conservado este duro y especial rito penitencial, propio de los días centrales de la Semana de la Pasión y que, hoy día, se puede contemplar en Valverde de la Vera con el mismo realismo y respeto que se realizara tiempo atrás. La procesión de "Los Empalaos" continúa celebrándose en la madrugada del Jueves al Viernes Santo, como acto penitencial, participando de esta forma los penitentes en la procesión de ese día como cumplimiento de una promesa o "manda". Los empalaos llevan sobre los hombros desnudos un timón de arado romano, el mismo que siempre se ha utilizado en los trabajos agrícolas, que hará la función de cruz. De cintura para arriba se desnuda al penitente, atándole el madero con sogas que le rodeará el torso y brazos hasta las manos. Desde la cintura hasta los pies se le cubre con unas enaguas antiguas de mujer. Un velo cubre la cabeza del penitente, al que se le colocan dos espadas en forma de aspas detrás de la nuca, junto con una corona de espinas. Al final de cada extremo de la cruz se cuelgan tres vilortas del arado, cuyo sonido traspasa en la noche el corazón de quien, como espectador, observa y presiente la llegada del Empalao, que baja descalzo por las calles de Valverde de la Vera realizando un secular recorrido, que le llevará entre otros lugares a la iglesia parroquial.
En esta procesión tan sobrecogedora como singular y respetada por los asistentes, el Empalao es acompañado por el Cirineo, que va cubierto de una capa antigua o, en su caso, una manta, y que porta un antiguo farolillo de aceite y que, en caso de caídas, rara vez ayuda al penitente a levantarse.
Nos llama la atención el cruce entre empalaos, que hace que se arrodillen el uno ante el otro en señal de respeto mutuo. Empalao y Cirineos son acompañados en la madrugada de Valverde de la Vera por los familiares, que les abren paso. Realizada esta dura procesión, los penitentes se retiran a sus casas tras haber cumplido con esta promesa tan dura como sobrecogedora, que los hombres de Valverde de la Vera vienen realizando en la Semana Santa desde hace siglos para admiración de los miles de asistentes que se desplazan desde todo el país a esta bella localidad verata.
MOMENTOS MÁS INTERESANTES.
- Caminar de los empalaos por las calles de Valverde
- El cruce de los empalaos
- El silencio
Fuente: Adicover, Página oficial de la Comarca de la Vera |